
El ajuste de cuentas de Japón y Corea tras el Mundial
El ajuste de cuentas tras el Mundial se ramificó en nuevas discusiones. El mediocampista Daichi Kamada dijo que Japón solo puede aspirar al título cuando el fútbol se convierta en el 'deporte nacional', lo que le valió reproches por menospreciar otros deportes y sonar prepotente. En Corea, el gobierno lanzó una 'auditoría especial' a la federación de fútbol, que los internautas japoneses ridiculizaron como una cacería ritual de chivos expiatorios. Y el delantero Kento Shiogai respondió a la avalancha en su Instagram con 'los brasileños enojados conmigo tienen demasiado tiempo libre' y 'no me voy a retractar', dividiendo opiniones. Son desarrollos nuevos, distintos de la derrota ante Brasil y el alboroto en el aeropuerto del día anterior.