
Sociedad
Una petición contra una mezquita, un crítico que dice que hay que irse y una discusión por el taxímetro
Una columna reproducida sobre un proyecto de mezquita en Fujisawa, prefectura de Kanagawa —unas 33.000 firmas en contra, peticiones presentadas y rechazo por parte del pleno municipal— desató una larga discusión sobre si la convivencia es posible siquiera. Ese mismo fin de semana, un crítico de cine publicó que Japón casi con toda seguridad se hundirá y que quien tenga futuro debería plantearse marcharse, y un taxista contó que una pareja extranjera lo acusó de estafa por el taxímetro. Las tres historias circularon como un único hilo sobre la fricción con los extranjeros, y la línea dominante fue que la convivencia exige adaptarse a la cultura de acogida.