
Los trabajadores extranjeros de Japón alcanzan un récord de 440.000 mientras se endurece el rechazo a los refugiados
La Agencia de Servicios de Inmigración de Japón informó de que los residentes extranjeros con visado «de cualificación específica» habían alcanzado un récord de 444.256, un 13,8% más que en el período anterior, mientras otra información abordaba la ansiedad de los solicitantes de asilo ante la subida, el 1 de octubre, de las tasas de trámites de residencia. La reacción estuvo dominada por el temor a una «inmigración de facto» y por advertencias sobre la seguridad pública, junto a duras críticas a un sistema visto como explotador de mano de obra barata y desechable. En el hilo sobre los refugiados predominó el rechazo tajante de «que se vuelvan a su país», con las posturas mesuradas como una pequeña minoría. Los internautas a menudo mezclaban el programa laboral y el asilo, aunque son sistemas distintos.