
La 'destilación humana' en China y una misma jornada de fraudes y espionaje
Un término que se extiende por el sector tecnológico chino, la 'destilación humana', describe la recolección de los historiales de chat y los datos de trabajo de los empleados para construir un 'clon de IA' que copia su proceso mental hasta sus manías de escritura, y todo ello mientras 12,7 millones de titulados universitarios ya tienen dificultades para encontrar trabajo. Los hilos japoneses lo leyeron como un anticipo de su propio futuro inmediato, divididos entre el asombro ante la distopía y una línea más fría según la cual ese trabajo nunca fue más que del tipo que la IA puede reproducir. El mismo día, las informaciones sobre ciudadanos chinos detenidos en Tailandia por obtener la nacionalidad de forma fraudulenta para más de 1.400 niños y sobre una mujer chino-canadiense detenida por espionaje en el cuartel general de la OTAN en Bélgica fundieron los dos asuntos en una sola discusión.